Vigilar el sano crecimiento de tu bebé es fundamental durante todo el embarazo, para ello acudir puntualmente a las citas con tu ginecólogo será fundamental. A lo largo de las 40 semanas (aproximadamente) que durará tu embarazo, el médico te pedirá que te realices diferentes estudios para asegurarse que el desarrollo del bebé se encuentra dentro de los parámetros normales.  

Llegado el tercer trimestre del embarazo, los estudios que deberás realizarte, previa indicación médica, serán para obtener información sobre el crecimiento de bebe. La vigilancia de este parámetro es uno de los métodos más efectivos para determinar su estado de salud. Al conjunto de estudios o exámenes que se realizan durante esta etapa de la gestación se le conoce como estudios de crecimiento.  

Este tipo de estudios serán solicitados particularmente para mujeres que tengan ciertos factores de riesgo como:  

Los estudios que con mayor frecuencia se solicitan durante la última etapa del embarazo son:  

  1. Cardiotocografía en reposo. En esta prueba se analiza el ritmo cardiaco del bebe para detectar variaciones durante el reposo o el movimiento. Consiste en colocar en el vientre de la madre un monitor fetal para determinar los cambios en el ritmo cardiaco del bebé. Si las variaciones están dentro de los parámetros el resultado será normales, sin embargo si el ritmo del bebé no subió lo suficiente se pueden necesitar más estudios para determinar su estado de salud.  Para este estudio no es necesario administrar ningún tipo de medicamento. 
  1. Cardiotocografía con contracciones.  Se realiza cuando la cardiotocografía en reposo arrojó resultados anormales. Este estudio permite determinar cómo se comportará reaccionará la frecuencia cardiaca del bebé ante el estrés que le provocarán las contracciones durante el trabajo de parto. Consiste en colocar el monitor fetal al vientre de la madre y suministrarle a ella una dosis de oxitocina para provocar las contracciones del utero, si el ritmo cardiaco del bebé disminuye en lugar de elevarse durante la contracción, es posible que el bebé tenga dificultades al momento del parto. Si ese fuera el caso, es muy probable que el médico le recomiende dar a luz de forma anticipada.  
  1. Perfil biofísico. Este estudio se compone de la cardiotocografía en reposo acompañado de un ultrasonido lo que permite evaluar el movimiento del bebé, el tono corporal, la respiración y el líquido amniótico. Estos parámetros además de los resultados que arroje la cardiotocografía permitirán al médico tener una idea más clara de la condición del bebé.   
  1. Perfil biofísico modificado. Este examen también se compone de la cardiotocografía y un ultrasonido, sólo que en este caso el parámetro que evalúa el médico es la cantidad de líquido amniótico, por lo que la realización de este estudio es más rápida pues no se hace la evaluación biofísica completa.  

Eduardo Nieto Vázquez – Doctoralia.com.mx

Como complemento de estos estudios, es posible que también sea necesario hacer algunas pruebas adicionales que permitirán evaluar algunos otros aspectos del bebé y su entorno.  

  1. Análisis de estreptococos tipo B. Se realiza para verificar si en el perineo existe algún tipo de infección por estreptococo del grupo B, una bacteria que si bien está presente de forma natural en la vagina de muchas mujeres, puede causar infecciones graves en los recién nacidos.  
  1. Glucosa. Con este examen se puede verificar si existe diabetes gestacional o de corto plazo lo que puede causar problemas en la salud del bebé.  
  1. Control no invasivo. Este estudio permite determinar si el bebé responde de manera adecuada a los diferentes estímulos y está recibiendo suficiente oxígeno   

Para dar un seguimiento constante y puntual, estos estudios de crecimiento pueden realizarse varias veces durante las últimas semanas del embarazo de manera que el médico tenga un amplio panorama de las condiciones de salud en las que se encuentran tanto la madre como el feto.